jueves, 30 de octubre de 2008

AYER TE VI

Ayer te vi llorando envuelta en tu dolor
Has estado tanto tiempo contemplando tu pasado,
tus temores, tus miedos y fracasos que apenas
notaste el día de mi visita.
Toqué tantas veces a tu puerta... pero tus popios sollozos
y tus lamentos no dejaban escuchar mi insistente
voz que te llamaba por tu nombre.

Te dije, con voz fuerte “Nirbeth, ábreme que traigo felicidad para ti hoy”.
Me volví entristecido al ver que no abriste la puerta.

Los hombres te han hablado mucho de mi, sin embargo,
quise que me conocieras en persona.
Has leído mucho, diría demasiado de todo lo que soy
y lo que puedo hacer.
Pero queria, y todavía quiero permitir que me veas,
que seas testigo de mi poder para que ya no sea una vieja
carta dentro de un libro sino una transformadora experiencia.

Todavía te veo llorando, por esto te envío un simple ángel,
Ese joven que comparte dulces melodías de amor, pero no
cualquier amor sino el amor que proviene de mi.

Él no es el objetivo ni la meta, es solo un enviado.
Sólo quise que él te hablara de mi, de lo mucho que te amo.
Quizás a él si lo escuches.

Tengo la esperanza que tan pronto él te diga cuánto te amo,
en ves de verlo a él me veas a mi. Mi belleza es mayor,
ya que él es solo una creación y yo el Creador.

Toda su inspiración proviene de mi, me ama tanto.
El sabe bien que yo levanto al caído y quise que él aún por
medio de similares pruebas te deje ver que puedes andar de mi mano.

Ayer te vi confundida y triste, llena de melancolía,
Retrocediste a buscar paz en tu pasado.
Mientras esto hacías, yo continuaba llamando.

Quiero que sepas que no tengo memoria del pasado,
pero en el presente te sigo invitando.
El día que me abras la puerta,
será el día que sanaré todos tus quebrantos.

Tengo un libro en mis manos donde estan grabadas cada una de tus lágrimas.
Ninguna de ellas he olvidado.
Si supieras cuánto deseo tengo que vengas a mis brazos,
para así decirte otra vez “Te Amo”.

Quiero secar tus lágrimas y sanar todas tus heridas,
solo tienes que caminar hacia mi pues yo desde
hace mucho te he buscado.

No juzgues a quienes te rodean, son solo instrumentos de barro,
frágiles, débiles que también necesitan del poder de mis manos.
He querido hablarte por medio de muchos de ellos,
pero al ser tan frágiles se han quebrado en mis manos.
Sigo trabajando con cada una de sus debilidades y ausencia de fe,
pero en cuanto a ti, todavía espero tu abrazo.

Yo busco con todas mis fuerzas una hermosa criatura que de el primer paso.
Lágrimas brotan de mis ojos cuando desvias sus miradas a los débiles vasos de barro.

Quisiera que me miraras a los ojos.
Yo te miraría de igual forma y con mi mirada transformaría tu existencia.
Te daría lo que poseo, mi verdadero y perfecto amor.

Todo lo que tu anhelas, sueñas, deseas, y esperas tengo para ti entre mis brazos.
No busco gente perfecta, solo busco a quien me ame tanto en medio del quebranto.

A veces, las pruebas y el dolor llegan para provocar que eleves tu mirada hacia mi.
A mi mirarás en el tiempo de la angustia y te responderé desde mi trono santo.

Soy tu Señor que siempre está junto a ti y deseo con todas mis fuerzas que estes junto a mi, sólo de esta forma el enemigo no te hará más daño.

¿Sabes? Te amo.
Cobra fuerza, ten fe y van hacia mi.
Cuando así hagas, ninguna atadura se mantendrá
sobre ti ocasionándote llanto.

No dejaré que la tristeza venza, pues a quien le doy mi Espíritu,
Él se encarga de consolarlos.

Tengo abrigo para el dia de la tormenta,
Tengo refugio frente al turbión
Tengo fuerzas para el cansado.

Tengo tanto para darte y más aún que los que te han juzgado
reconozcan que te he amado.
Ellos, los que han sido te tropiezos verán mi poder
sobre ti cuando te pongas en mis manos.

Quiero mostrarles a ellos que también los amo.
Quise que fueras tu quien fueras mi voz, mis manos y mis pies,
para decirles a todos que he estado esperando mucho tiempo.

Solo quize, que dieras tú el primer paso.

Quise decirte algo, ámame a mi, pues nadie más te amará tanto.

Ayer te vi, y hoy te sigo llamando... Soy aquel a quien pides en medio del llanto
Aquel que te escucha cuando tiemblas de dolor y sufrimiento,
Aquel a quien llamas en todos tus quebrantos.

Déjame cambiar tu dolor por libertad
Tus cenizas y destrucción por mi justicia,
Tu sufrimiento y angustias por mi glorioso perdón.
Solo pido tu corazón.

Nunca permitas que el enemigo cubra tus ojos y no te deje ver lo mucho que te amo. Mi Padre me envió a dar mi vida por ti, siendo yo su tesoro amado.
Tu vida es de gran precio ya que te he lavado.

Solo quise decirte una y otra vez, “Te Amo”.

Te escribo esta carta, esperando que la leas.

Dios
JUSTO LAS PALABRAS QUE NECESITO LEER EN ESTOS MOMENTOS, OTRAS SOBRARIAN...GRACIAS DIOS POR ENVIARME ESE ANGEL...

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